La Feria siempre empieza antes de que se enciendan las luces. Empieza en los preparativos, en las llamadas, en los equipos que se organizan y en esa sensación de que se acerca algo grande. Este año, nos ha tocado vivirla desde dentro… en 8 casetas diferentes. Y cada una de ellas nos ha contado su propia historia.
El ritmo que no se ve
En Feria todo va rápido. Platos, tiempos, cambios, personas, momentos…
Y detrás de cada servicio hay algo que no siempre se ve: coordinación, experiencia y un equipo pendiente de cada detalle para que todo encaje.
Cuando funciona, parece sencillo. Pero no lo es.
Ocho casetas, una misma sensación
Cada caseta ha sido distinta. Distinto ritmo, distinto ambiente, distintas historias…
Pero todas con algo en común: gente disfrutando y un equipo trabajando para que todo fluya.
Y al final, eso es lo que nos llevamos: la experiencia de formar parte de algo que se vive intensamente… y se recuerda aún más.

